Cuento: Verde-Brillante. Parte IV. (última parte)
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Thy bosom is endeared with all hearts
Which I by lacking have supposed dead.
So long as man can breathe, or eyes can see,
So long lives this, and this gives life to thee.
Salvador Novo.
-~+~-~+~-~+~-~+~-~+~-~+~-~+~-~+~-~+~-~+~-A lo que el hombre dijo: "Al igual que en mi poema, yo quiero llevar las riendas de mi vida, al igual que lago, que observa lo más bello del mundo y del universo mismo, pero..., lo que deseo ahora ya no es tener solo ese tipo de vida sino ver a mis hermanos seres humanos, llevar su vida como hace el lago, como hacen los árboles que hoy nos acompañan, como hace el águila libre de ataduras. Yo sé que es un deseo que ni Dios a concedido a los más grandes santos, ni aún al alma más humilde, por eso mi deseo, es un poco más radical, y no pido sino ser literalmente el lago de mi poema, que descanse sobre este parque, y dónde quiero que tú mi bichito verde, me acompañe en las noches más bellas, para poder disfrutar de mi existir y donde mis hermanos humanos, puedan apreciar la bella escena que tienen ante ellos, y de la cual están ciegos. Ese es mi deseo"
Sorprendido y alegre el bichito empezó a girar rápidamente sobre el hombre, y de pronto el amanecer había llegado, era un domingo en el que toda la gente iba al parque, y con el amanecer también llegó de la nada, un lago precioso en medio del parque, un lago del cuál la gente quedó asombrada por su belleza y del cuál no tenían ni la menor idea de como había llegado ahí. Fue como un despertar para una cuidad suicida, común y corriente y desde entonces, la gente de esa cuidad cambió su modo de vivir gracias al hombre, al cuál su deseo más grande le fue concedido.
Y en las noches de luna llena, y de otoño, si uno ponía atención al hermoso silencio que acompañaban los grillos, se oían rumores entre el lago, y se veían muchas lucecitas verde-brillantes sobre nuestro amigo, nuestro lago que reposa para siempre feliz en el parque.
Está ciudad ahora es intangible para todo el mundo, ya nadie la puede ver ni percibir. Sin embargo existe entre algún lugar que para nosotros es ningún lado, empero, dicen que en esa ciudad, el paraíso del que hablamos ahora podría quedarse corto y la forma en que lo sé, es porque ayer estaba yo observando la luna, y un animalito verde-brillante me lo contó.
Fin.
NOTA PARA MÍ: hacerle caso a la nota pasada O.ô




