Paréntesis 2 al cuento: (Priss).
Bueno, el último parentesis al cuento para seguirlo mañana y no se hable mas del tema. (¡¡Ya estoy mejor de mi pulgar!!, ¡puedo escribir rápido! =)

Conocí a una chica, su nombre: Priss. Lo que pasó entre ella y yo no es tan relevante aquí, lo importante es que estoy convencido de que para todo el mundo, para cada pequeño individuo de este planeta tan remoto hay una Priss.
De entre todas las cosas que uno puede encontrarse en el universo: el insecto más sorprendente, la canción perfecta, los amigos, ver como se queman las estrellas entre las nubes, etc. uno necesariamente va a encontrar a su Priss ó su Priss va a encontrarlo (como en mi caso).
Y una ves que se esté con su Priss, no importa que tan perfecto sea tu mundo o que tan imperfecto, que tan sedentario, no importa la circunstancia que pases o tu credo o política, cuando uno ya esté con su Priss se llena de paz y emoción, de terror y ánimos y de todo lo que uno se pueda imaginar… simplemente uno se siente completo.
De entre todos los tipos de amor que conocemos, hay uno muy especial, o mejor dicho es más bien extraño. Es ese del que tanto se habla, del que culpamos a cupido.
¿Es acaso Priss lo que conocemos como el primer amor? No lo es, pues no fue mi primero. Lo cierto es que pase lo que pase, la Priss de cada quien siempre quedará en nuestras mentes y corazones, tal cual el beso escondido de la señora Darling (mamá de Wendy) en Peter Pan.
Así que cuando se encuentre a su Priss o al revés, no la debemos dejar ir pues de un muy buen recorrido vivido, al final sabemos que Priss es el último amor que uno debe perder.
No digo que yo sea Priss de la chica que conocí pues de lo contrario el mundo sería ideal; de hecho cuando el mundo es ideal y no se deja ir a su Priss, se encuentran parejas eternas y hermosas. Tampoco digo que Priss nunca cambie y deje de ser Priss, pues sucede dependiendo de muchas cosas.
Lo único que digo es que para todos HAY un amor perfecto que completa a la gente, o HUBO un amor perfecto en el cual pensar y que nos de fuerza o HABRÁ un amor de estos si somos suficientemente pacientes.
Si al final de todo uno pierde a ese amor, lo único que se puede hacer o se debería hacer, es perdonar (a quien sea necesario, incluso a uno mismo), perdonar y a lo que sigue.
Como ya lo dije de muchas formas, ese amor del que tanto hablé, en mi caso se llama:
Priss.
Priss.
Conocí a una chica, su nombre: Priss. Lo que pasó entre ella y yo no es tan relevante aquí, lo importante es que estoy convencido de que para todo el mundo, para cada pequeño individuo de este planeta tan remoto hay una Priss.
De entre todas las cosas que uno puede encontrarse en el universo: el insecto más sorprendente, la canción perfecta, los amigos, ver como se queman las estrellas entre las nubes, etc. uno necesariamente va a encontrar a su Priss ó su Priss va a encontrarlo (como en mi caso).
Y una ves que se esté con su Priss, no importa que tan perfecto sea tu mundo o que tan imperfecto, que tan sedentario, no importa la circunstancia que pases o tu credo o política, cuando uno ya esté con su Priss se llena de paz y emoción, de terror y ánimos y de todo lo que uno se pueda imaginar… simplemente uno se siente completo.
De entre todos los tipos de amor que conocemos, hay uno muy especial, o mejor dicho es más bien extraño. Es ese del que tanto se habla, del que culpamos a cupido.
¿Es acaso Priss lo que conocemos como el primer amor? No lo es, pues no fue mi primero. Lo cierto es que pase lo que pase, la Priss de cada quien siempre quedará en nuestras mentes y corazones, tal cual el beso escondido de la señora Darling (mamá de Wendy) en Peter Pan.
Así que cuando se encuentre a su Priss o al revés, no la debemos dejar ir pues de un muy buen recorrido vivido, al final sabemos que Priss es el último amor que uno debe perder.
No digo que yo sea Priss de la chica que conocí pues de lo contrario el mundo sería ideal; de hecho cuando el mundo es ideal y no se deja ir a su Priss, se encuentran parejas eternas y hermosas. Tampoco digo que Priss nunca cambie y deje de ser Priss, pues sucede dependiendo de muchas cosas.
Lo único que digo es que para todos HAY un amor perfecto que completa a la gente, o HUBO un amor perfecto en el cual pensar y que nos de fuerza o HABRÁ un amor de estos si somos suficientemente pacientes.
Si al final de todo uno pierde a ese amor, lo único que se puede hacer o se debería hacer, es perdonar (a quien sea necesario, incluso a uno mismo), perdonar y a lo que sigue.
Como ya lo dije de muchas formas, ese amor del que tanto hablé, en mi caso se llama:
Priss.

2 comentarios:
wow me gusto mucho jeje sera xq yo m llamo asi en fin se me hace bien increible q para alguien una persona pueda saignificar tanto y llegarla a considerar tan relevante pero es bueno saber q esos sentimientos aun existen
Jajajaja, puede que sea por eso que te gustó =P... Gracias por el post, eso demuestra que esto no está tan solo como podría pensar =P
Gracias, au revoir!
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